Embarazo y brócoli

La alimentación en el caso de embarazo es muy importante, las necesidades nutricionales cambian y algunos alimentos no están completamente recomendados, las proporciones entre hidratos de carbono, proteínas, grasas y vitaminas debe ser más equilibrada.

Para que este aporte sea lo más natural posible, lo mejor es hacer comidas con un alto aporte de ácido fólico, vitaminas y omega 3 que, a su vez, eviten las grasas saturadas y los azúcares. El brócoli tiene una gran cantidad de propiedades nutricionales y desintoxicantes, como los glucosinolatos que ayudan a eliminar las sustancias nocivas para el cuerpo. Es una gran fuente de fibra, antioxidantes y vitaminas A, C, E y K, éstas ayudan a combatir enfermedades y fomentan una mejor absorción del calcio y del hierro.

Ácido Fólico y calcio, ideal para embarazadas

El ácido fólico o vitamina B9 se aconseja para mejorar el desarrollo neurológico del feto, su carencia lleva a malformaciones en el bebé y a evitar otros problemas de origen neurológico. La recomendación de la Organización Mundial de la Salud es que «todas las mujeres, desde el momento en que comienzan a planear su embarazo hasta las 12 semanas de la gestación, deben ingerir al menos 400 μg de ácido fólico al día», pero ¿qué mejor forma de ingerirlo que de forma natural?.

El alto en contenido de este folato, entre 60 y 160 μg por ración, del brócoli nos permite la ingesta de ácido fólico de forma natural. Lo más recomendado es tomarlo crudo, salteado o cocinado al vapor con unas gotas de aceite de oliva y limón. Recordemos que, el brócoli no debe de ser hervido más de 5 minutos, para que no pierda sus propiedades y vitaminas.  Su consumo se recomienda unas 3 veces por semana.

El brécol es una verdura que contiene alto porcentaje de calcio, 200gr de esta crucífera nos aportan 120 mg de calcio, lo que nos ayuda a cubrir el 10% de la recomendación diaria de aporte de este mineral. Una forma muy recomendada de consumirlo es en bechamel, la base de leche y su lactosa nos ayudarán a absorber mejor el calcio

Cenas ligeras para embarazadas

Normalmente las cenas deben ser más ligeras que las comidas, evitando la sensación de pesadez y de acidez y reflujo a la hora de meternos en la cama. Es necesario tener en cuenta la elección de las recetas más adecuadas, se debe intentar cenar pronto, unas dos horas antes de acostarse, para permitir un mejor descanso.

Por esto os recomendamos: un brócoli salteado con unos frutos secos y unas gotitas de limón, cremas de brócoli, calabaza, guisantes o calabacín. Ensaladas con pollo, manzana y zanahoria o de remolacha. Pollo a la plancha acompañado de alguna verdura (como el pollo con brócoli), o un lenguado, albóndigas de berenjena, tortillas en todas sus versiones.

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